Tempranillo
ORIGEN E HISTORIA
La Tempranillo es la variedad tinta más emblemática de la viticultura española. Con una historia que se remonta al menos al siglo XIII, su nombre hace referencia a su maduración temprana, una característica clave en los climas extremos de la meseta. Originaria del valle del Duero, se ha convertido en la columna vertebral de algunas de las denominaciones más prestigiosas del país.
En Javier Sanz Viticultor, reinterpretamos esta variedad desde una perspectiva más fresca y precisa, buscando una expresión de Tempranillo que conserve su carácter frutal pero con mayor ligereza, tensión y elegancia, alejada de la sobreextracción y el exceso de madera
CARACTERÍSTICAS DE LA UVA TEMPRANILLO
De racimos medianos, bayas redondas y piel gruesa, la Tempranillo es resistente, adaptable y muy sensible al entorno. Su capacidad para equilibrar fruta, acidez y estructura la convierte en una base ideal para elaborar vinos tanto jóvenes como de guarda.
En nuestra finca, la Tempranillo encuentra un equilibrio natural entre madurez y frescura, con un perfil de fruta roja, tanino amable y excelente aptitud para crianzas cortas o vinos sin madera.
¿A QUÉ SABE UN VINO DE TEMPRANILLO?
El vino de Tempranillo elaborado en Finca Saltamontes es jugoso, equilibrado y muy expresivo. En nariz se aprecian notas de cereza, frambuesa y ciruela roja, con sutiles toques especiados (vainilla, clavo) y un fondo ligeramente terroso o mineral. En boca es fluido, con taninos suaves, acidez equilibrada y un final limpio y persistente.
Es un vino versátil y gastronómico, perfecto tanto para el tapeo como para platos de carne blanca, guisos suaves, embutidos ibéricos, arroces o incluso pescados grasos. Y si se cría, gana en estructura y profundidad sin perder la elegancia que define nuestro estilo.