Cabernet Sauvignon
ORIGEN E HISTORIA
La Cabernet Sauvignon es una de las variedades tintas más reconocidas y cultivadas del mundo, originaria de Burdeos, Francia, donde surgió en el siglo XVII a partir del cruce natural entre Cabernet Franc y Sauvignon Blanc. Desde entonces, ha viajado por todos los continentes, adaptándose a diferentes climas y suelos, pero sin perder su carácter firme y su elegancia inconfundible.
En Javier Sanz Viticultor, hemos apostado por esta variedad no como una réplica internacional, sino como una interpretación propia. Cultivada en altitud, en suelos pobres y con grandes contrastes térmicos, nuestra Cabernet expresa una versión singular, precisa y mediterránea de esta gran uva universal.
CARACTERÍSTICAS DE LA UVA CABERNET SAUVIGNON
De piel gruesa, grano pequeño y racimo compacto, la Cabernet Sauvignon es una variedad de maduración tardía, ideal para climas cálidos con noches frescas. Su cultivo exige paciencia y precisión, pero recompensa con vinos de gran capacidad de envejecimiento y riqueza aromática.
En nuestro viñedo, el equilibrio entre insolación y frescura permite que la uva madure lentamente, desarrollando taninos finos, acidez equilibrada y una complejidad natural desde el viñedo.
¿A QUÉ SABE UN VINO CABERNET SAUVIGNON?
El Cabernet Sauvignon es sinónimo de intensidad, estructura y profundidad. En nariz, despliega aromas de fruta negra madura (cassis, ciruela), junto con notas especiadas (pimienta negra, clavo), recuerdos de hoja de tabaco, pimiento asado y un sutil fondo de cedro o grafito, especialmente si ha tenido crianza.
En boca es concentrado y firme, con taninos marcados pero pulidos, una acidez que aporta frescura y un final largo que deja huella. Con crianza, gana complejidad y notas terciarias que van desde el cuero hasta el cacao y la trufa.
Perfecto para maridar con carnes rojas, platos especiados, cordero asado, quesos curados o simplemente para disfrutar en copa grande, sin prisas, como se beben los grandes vinos.