Grossa de Moldavia
ORIGEN E HISTORIA
La Grossa de Moldavia es una variedad de uva de mesa originaria de Europa del Este, especialmente cultivada en Rumanía y Moldavia, donde ha sido tradicionalmente valorada por su tamaño de baya, dulzor natural y su resistencia. Aunque su uso principal ha sido como uva de consumo en fresco, su versatilidad y expresión en climas adecuados ha despertado interés también en elaboraciones enológicas experimentales.
En Javier Sanz Viticultor, decidimos ir más allá del papel clásico de esta uva. Gracias a nuestras condiciones climáticas únicas y a un enfoque vinícola diferente, hemos explorado su potencial como variedad vinificable, buscando una nueva lectura de esta uva exuberante y poco convencional en el mundo del vino.
CARACTERÍSTICAS DE LA UVA GROSSA DE MOLDAVIA
e maduración media y vigor alto, la Grossa de Moldavia necesita suelos bien drenados, exposición solar generosa y rendimientos controlados para alcanzar su mejor expresión. Su piel consistente le aporta buena sanidad en campo, y su contenido en azúcares naturales la hace apta para elaboraciones tanto secas como semidulces.
En nuestro viñedo, apostamos por una vendimia temprana, fermentaciones lentas y un trabajo delicado con las lías, buscando vinos que equilibren su generosa fruta con una boca fresca y limpia.
¿A QUÉ SABE UN VINO DE GROSSA DE MOLDAVIA?
Nuestro vino dulce de Grossa de Moldavia es seductor, aromático y equilibrado. En nariz despliega notas de uva fresca, melón maduro, miel ligera, flores blancas, membrillo y un sutil toque tropical. En boca es goloso pero nunca empalagoso, con una acidez refrescante que limpia el paladar, textura untuosa y un final largo con ecos afrutados.
Perfecto para acompañar foie, quesos azules, postres con frutas, hojaldres, o como vino de meditación, servido muy frío. También es una excelente opción para sorprender con un aperitivo dulce, original y elegante.