Riesling
ORIGEN E HISTORIA
La Riesling es una de las grandes variedades blancas del mundo. Originaria del valle del Rin, en Alemania, está documentada desde el siglo XV y ha sido históricamente reconocida por su precisión aromática, su elevada acidez natural y su extraordinaria longevidad. A diferencia de otras variedades internacionales, la Riesling no busca volumen ni protagonismo en boca, sino expresión pura, finura y tensión.
En Javier Sanz Viticultor, cultivamos Riesling como un acto de búsqueda: ¿qué ocurre cuando una variedad tan ligada al frío centroeuropeo se adapta al clima continental extremo de Castilla y León?
CARACTERÍSTICAS DE LA UVA RIESLING
La Riesling presenta racimos pequeños, bayas de piel fina y alto contenido en ácidos málicos, lo que le confiere su frescura característica. Es sensible al tipo de suelo, y en nuestra finca —de composición caliza y pedregosa— desarrolla un perfil vertical, preciso y mineral, con una acidez que sostiene el vino sin agredir.
¿A QUÉ SABE UN VINO VERDEJO?
Los vinos Riesling son afilados y muy expresivos. En nariz destacan notas de lima, manzana verde, piel de cítrico, flor blanca y un delicado fondo mineral, que con la edad puede evolucionar hacia matices de miel, cera y piedra caliente.
En boca es tenso, con acidez marcada pero perfectamente integrada, cuerpo medio y un final largo, salino y refrescante. Es un vino de guarda, de matices y de precisión, ideal para amantes de la elegancia sin artificios.
Marida a la perfección con pescados grasos, mariscos, comida asiática especiada, platos agridulces, quesos de cabra y, por su equilibrio, también con cocina de fusión o menús de degustación complejos.